Bufandas para el frió de invierno, lo último en moda

Existen épocas en el año que te invitan a utilizar prendas altamente abrigadas para no tener que padecer de frio, como lo es el invierno, las bajas temperaturas nos obligan a añadir a nuestros atuendos accesorios abrigadores que nos permitan protegernos del frío, en especial cuando debemos salir a la calle.

Es por ello que en nuestro artículo hablaremos de las bufandas y te daremos algunos tips para utilizarlos de forma segura y que puedas lucir muy bien esta aprenda además de no pasa frio.

La bufanda es muy práctica para este fin, ya que además de mantenerte abrigado, también son un excelente complemento para tu look.

Muchas veces el usar una bufanda consiste básicamente en dar vueltas y vueltas al complemento alrededor del cuello hasta que queda lo suficientemente corto.

En otras ocasiones seguimos el siguiente procedimiento: ponemos la bufanda en nuestra nuca de manera que cuelgue por encima de nuestros hombros, tomamos uno de los lados y lo arrojamos por encima del opuesto y ya estamos listos para salir a la calle.

Lo difícil de usar esta prenda es que no están necesariamente bien vistas en ciertos países del mundo, pero hasta sus últimas consecuencias todas las posibilidades de la bufanda, son de uso para estar socorrido durante el invierno, así que como alternativa existen algunos diseños que son masculinos.

Uso de la bufanda

La bufanda tipo es un clásico que todo el mundo debería conocer. Primero, rodea tu nuca con ella, de manera que queden colgando los dos extremos. Uno de ellos debe llegar hasta tu pecho, pero el otro debe ser un poco más largo y alcanzar tu cintura.

Entonces, cruza la parte más larga por encima de la más corta e introduce ese extremo por el círculo resultante, como si se tratase de un nudo.

Once around es uno de los diseños más fáciles de llevar a cabo, quizá porque no hay que realizar ningún nudo (y mucho menos de marinero).

Al igual que ocurría con la forma anterior, debemos colocar la bufanda de manera que uno de los extremos quede más largo que el otro. Agarramos esta parte más prolongada y la arrojamos por encima del hombro opuesto y tiramos de él, lo que creará una especie de efecto a lo “palestino”. Tan sólo falta que sigamos tirando de uno u otro lado para que quede lo suficientemente bien. Podemos cruzar las dos tiras por dentro del pecho si llevamos un abrigo de cuello abierto.

Una de las formas más conocidas y utilizadas es el nudo parisino, uno elegante y práctico. En primer lugar, conviene doblar la bufanda a lo ancho si esta es muy amplia. Una vez lo tengamos, la doblamos por la mitad, está vez a lo largo. Colocamos la bufanda por encima de nuestra nuca, de manera que el ojal (por así llamarlo) quede sobre uno de nuestros hombros. Ya sólo nos falta introducir los dos extremos abiertos por ese agujero y tirar hasta que quede ajustado al cuello. Pero sin pasarnos, que no queremos tragedias y si del frío se trata te invito a ver los Equipos de hockey más populares.

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